Cuerdas europeas y la vuelta a Holanda.
Disclaimer: Post largo, excesivamente largo.
Hey!
Hasta hoy tuve un tiempito para sentarme y platicarles mis andanzas por tierras holandesas. El domingo me lancé a Amsterdam, para la edición 2008 del congreso europeo de (súper)cuerdas. En principio el congreso comenzaba el Lunes a las 9 de la mañana, y como de por sí iba llegar en Domingo, que mejor que irse temprano para recorrer los alrededores. Ya el año anterior había visitado Amsterdam, así que siguiendo las recomendaciones de mi jefe, decidí ir a los Waterlands, esto es, los pueblitos de Volendam, Marken, Edam, etc. que se encuentran a 25 minutos de Amsterdam.
La llegada a Amsterdam estuvo fuera de contratiempos y yo había bookeado un hostel que estaba algo lejos del centro, pero suficientemente cerca de la Universidad de Amsterdam, donde se iba a llevar a cabo el congreso. Todo en el hostel estaba súper nuevo y el desayuno estaba de lujo (Todo por la fabulosa cantidad de €24 euros la noche!. Para su próxima visita en Amsterdam aquí está el dato.). Dejé todas mis cosas, me agarré mi cámara y me regresé a la estación central a agarrar el bus. Uno puede comprar un pase de €6 euros para subir y bajar de los buses conectando los diferentes pueblitos y realmente el paseo es de lo más agradable. La primera parada fue Volendam, que se distingue por ser una aldea de pescadores muy simpática, con habitantes que gustan de vestirse con traje típico. El viento soplaba muy fuerte, pero el calorcito se sentía y me senté un rato a la orilla del mar a observar los barcos que iban y venían entre Volendam y Marken.

Después de pasearme por el puerto y el mercado, me dirigí a esperar el bus que me llevó a Edam, la ciudad de donde se origina el queso que lleva el mismo nombre. El pueblito es súper chiquito y parecía sacado de una de esas maquetas de modelos de trenes que tanto le gustan armar a Rafa. En el centro hay una plaza donde se asientan varios cafés y recorriendo las calles uno puede encontrar las tiendas vendiendo las n formas diferentes de queso Edam, directo de los productores que ahí viven. Evidentemente opté por el cheese tasting, y me refiné 10 tipos diferentes de queso Edam (con leche de cabra, con almendras, con chile, clásico, etc...). Luego me fuí a comer un sandwich a la orilla del canal y a disfrutar del sol, que mucha falta me hacía (el sol no pasa por tierras británicas y el color de mi piel está peor que el de la parte inferior de una lagartija!).

Volendam
Después de recorrer todas las calles del pueblo, me lancé de nuevo a tomar el bus para regresar a Amsterdam. El regreso estuvo muy agradable, ya que las vistas de los molinos de viento son lo que uno siempre se imagina al referirse a Holanda. Llegando, decidí irme a dar una vuelta al Dam Square, ya que el año anterior, había un festival y la vista no era la mejor para una foto. Ya ahí, me senté un rato en el National Monument a leer sobre la historia de Amsterdam en mi guía de TimeOut (súper recomendada).
En la noche me regresé al hostel y cometí la burrada de pagar €5 euros por conectarme al internet....cuando prendí mi máquina, cuál fue mi sorpresa que había una serie de conexiones no protegidas de banda ancha a las que me podía conectar....no es que esté abogando por conectarme de esa manera permanentemente, pero finalmente, sólo iba a checar mi email :).
El lunes me entró la histeria y me fuí mega temprano a la universidad, por que no estaba segura qué tanto iba a tardarme caminando. Evidentemente llegué a las 9 de la mañana, cuando el registro oficialmente comenzaba a las 9:30. Al entrar al edificio, no encontré ninguna señal de la conferencia y por un momento pensé que me había equivocado, pero nel. A lo lejos, unos estudiantes estaban sentados y yo conocía a uno de ellos de PiTP. Después de unirme al grupito y esperar media hora, algunas personas comenzaron a llegar y a apuradamente poner la mesa de registro y todos los paquetes. Evidentemente empezaríamos tarde, pero pues nadie parecía estar mayormente preocupado. El resto de los participantes fueron llegando y al poco tiempo había una cola para recoger nuestro paquete de registro conteniendo el tradicional gafete, el tradicional cuaderno, la pluma, el boleto para la recepción y el banquete, y un mapa de Amsterdam, con lista de restaurantes porque señores, no se incluyen los almuerzos!.
En la tarde del Lunes, la recepción fue en el edificio de la Royal Academy of Arts and Sciences, que fue fundada por Luis Napoleón en 1808, durante la ocupación francesa de Holanda. El edificio es muy bonito y tuve la oportunidad de probar uno de los componentes principales de la gastronomía holandesa: la croqueta rellena....rellena de qué? A veces de queso y a veces de cosas que uno no tiene ni la más peregrina idea....
En los congresos de mi área, todo mundo va a todas las pláticas (o la gran mayoría), así que uno se debe preparar psicológicamente para estar sentado todo el santo día e ir preparado para tener algo que hacer, cuando hay una plática que no te interesa en lo más absoluto. Para mi buena suerte, el primer día estuvo interesante, con pláticas sobre agujeros negros y supergravedad. Para que entiendan como funciona, la estructura de los días era, una plática de 1 hora, coffee break, tres pláticas de media hora, lunch, dos pláticas de media hora, coffee break y dos pláticas de una hora. El miércoles dieron la tarde libre y el martes, sustituyendo el programa de la tarde, fue el segmento para que los estudihambres de doctorado diéramos pláticas.
El día de mi plática se apareció mi supervisor, que de por sí me había mencionado que chance y no iba, y pues evidentemente me puse algo nerviosa. Mi plática se basó en el trabajo que hice con Janet y que salió a principios de año, y no salió tan mal, dado a que tuve oportunidad de practicarla un par de veces con ella, recibiendo feedback, que me permitió mejorar la presentación. Mi supervisor dijo que había estado bien y por lo tanto, el resto del día transcurrió con paz y tranquilidad.

En la cima de Dom Tower, en Utrecht.
El Miércoles en la tarde, tuve la tarde libre y me lancé a Utrecht en tren (€12, bastante baras), una ciudad universitaria que ha sido el centro religioso de Holanda desde el siglo VIII. La ciudad data del año 50, donde se estableció un fuerte del imperio romano. El edificio más destacado de la ciudad es la Cátedral de San Martín, cuya construcción comenzó en el año 1253 y duró más de 200 años, en parte por la construcción de la Dom Tower, de más de 100 metros de altura. Algo muy curioso, es que ahora la torre está separada de la parte principal de la iglesia, debido a que la nave se desplomó como resultado de una tormenta, y nunca reconstruyeron esa parte. Por ello, ahora hay una plaza arbolada y la torre pertenece a la ciudad. Parte de mi tour involucró subir a la Dom Tower, que cuenta con una impresionante colección de campanas medievales, el más grande conjunto del mundo, que son tocadas durante días especiales por los miembros del Utrechts Klokkenluiders Gilde. La vista de Utrecht desde el Dom Tower es impresionante, y se supone que en días claros se puede divisar Amsterdam a lo lejos. Mi suerte no fue tan buena y de hecho me tocó hasta lluvia en la cima, pero aún así, valió mucho subirse, ya que la visita guiada es muy informativa e interesante.
El Jueves pasó sin mayor contratiempo. La primera plática fue un review sobre el Fuzzball proposal para agujeros negros y otras tantas pláticas de varios italianos...aquí me volé un par, porque me fui a discutir con un amigo postdoc, Domenico, sobre algo en lo que él hizo su tesis de doctorado, y que está relacionado con algo en lo que he estado ocupada los últimos meses. Después del lunch tuvimos una plática sobre M2-branas, que es un tema que está más que caliente en la comunidad y en la noche fue el banquete. En esta ocasión, el lugar fue en la casa de la Compañía de comerciantes de West India. El banquete estuvo de lujo (nuevamente croquetas en los platos), con un postre de mousse de chocolate con espuma de té verde, para deleitarse el paladar. Evidentemente, hubo el tradicional speech, que alguien de la conferencia da y que suele estar lleno de chistes ñoñísimos. Realmente no quieren oír detalles de esto, porque hasta colorada me pongo.
Llegó el Viernes y se acercaba el final de la conferencia. El día tuvo un par de pláticas interesantes y el resto, pongámoslo así: el paper de la correspondencia AdS3/CP4 está muuuuyyy interesante....Al final del día, me despedí de todos mis cuates de otros lados y me fui a cenar con mis amigos Domenico y Susanne, un par de griegos y Paul (quien hizo su PhD en mi departamento) a un restaurante de comida Vietnamita y a dar una vuelta por la zona roja, jejeje. Mi vuelo lo dejé para el Sábado, siendo que tenía más sentido el quedarse una noche más, después de que el final de la conferencia era a las 6 de la tarde (y para el caso, un día más!).

Nieuwmarkt Plein
El Sábado quedé de encontrarme con Domenico y Susanne en su flat para lanzarnos a Rotterdam. Dado a que tenía que checar out del hostel antes de las 10, decidí irme a tomarme un café a Nieuwmarkt plein, donde los Sábados se pone un mercadito bastante simpático. A las 11.15 me encaminé hacia su flat y antes de las 12 ya estábamos sentados en el tren, cada uno con su cámara de fotos y poniéndonos al corriente de nuestras respectivas vidas.
A las 12.30 llegamos a Rotterdam (1 hora aprox. desde Amsterdam a €14.50 euros). La estación está a la mitad de una gran remodelación y lo que se nos ocurrió fue dirigirnos a la oficina de turistas para informarnos sobre algún walking tour. Ahí fueron muy amables y nos dieron un mapa con la ruta de forma que pudiésemos ver todos los sights. Dado a que el hambre se asomaba, decidimos hacer una parada y refinarnos lo que es la joya de la gastronomía holandesa: el pancake, algo que está entre una crepe y un hot cake, que puede ser salado o dulce y que es del tamaño de un plato extendido. El mío fue de manzana con canela y azúcar y estuvo de lujo, acompañado de té helado hecho con agua mineral!.

El tour de Rotterdam incluyó visita a las casas de cubo, el Erasmus Bridge (que por más que le busqué la forma de cisne, no pude encontrarla), el Willemsbrug (otro puente), la biblioteca pública y demás edificios locochones, que contrastaban con la pequeña parte del puerto que sobrevivió a los bombardeos de la segunda guerra mundial. Desafortunadamente todo el día estuvo lloviendo, pero eso no impidió que disfrutáramos de la grandiosa arquitectura. De hecho, hacia el final del día, nos topamos con una "pastelería arquitectónica", donde hacían unos pasteles realmente impresionantes y ricos (un cheesecake en flor, deliciosoooo!). Digo, sólo en Rotterdam puedes toparte con una pastelería arquitectónica no???

Domenico y Susanne, con el Erasmus Bridge atrás.
De regreso a Amsterdam, no quedo más tiempo que recoger mis cosas y despedirme de mis cuates. El tren a Schipol no tomó más de 20 minutos y yo ya estaba presta para regresar a Cam y dirigirme a mi camita, cuando opppsss....mi vuelo se presentó retardado en pantalla (por ello el post anterior). Para no hacérselas más larga, acabé llegando a la 1.30 am a mi casa, pero realmente me la pasé muy chido en Holanda, no sólo en cuanto a la paseada, pero en cuanto a lo académico y en cuanto a que vi a algunos amigos, que sólo tengo chance de ver en estos eventos.
Ya se durmieron??? Yo estoy apunto de.
Cuídense.
xxx
Linda.




nooo no me dormí.. muy buena tu vuelta por esos lugares.. y las fotos, después les echo bien el ojo en el flickr en grandote.
yo tampoco me dormí, envidia eh!!! sonó requetebueno tu viaje fuera de la islita a los países debajo del mar, jiji... abrazos