Chipre, Cuerdas y Halloumi!
Hey!
Ya regresé!. Con el internet limitado, tuve que abstenerme de postear toda la semana, y ahora les tengo que dar el resumen de lo que aconteció en mi última chocoaventura académica.
El Young Researchers Workshop está dedicado a todos los investigadores jr. del network y como finalidades tiene el que conozcamos a otros investigadores y el trabajo que están haciendo, para que se creen nuevas colaboraciones, etc. A mí éstas reuniones se me hacen muy chidas porque además de hacer nuevos amigos y visitar lugares en los que nunca he estado, me permiten encontrar un poco de motivación y a veces, regreso muy interesada en nuevos temas que se están discutiendo.
Investigadores Jóvenes..!?!.
Esta vez el congreso fue en Ayia Napa, Chipre, un lugar que es esencialmente turístico y con dedicación especial al mercado británico. Esta localizado en el distrito de Famagusta, muy cerca de la frontera con la zona de ocupación turca. Hace 40 años, Ayia Napa era un pueblo de pescadores y ahora es un lugar de lo más extraño, lleno de pubs y bares esotéricos (alguna vez han oído hablar de un bar de los Picapiedra??) para atraer a los jóvenes británicos. Últimamente, el gobierno local ha tratado de hacer que el lugar sea más atractivo para las familias, pero han encontrado resistencia, porque el dinero viene de otro lado.
El hotel donde se celebró la reunión se encontraba a 10 min de Ayia Napa, al lado del parque nacional de Cabo Greco, sobre la bahía de Konnos. Las aguas del mediterráneo aquí son de color azul turquesa y la arena es clara y fina. No hay muchas olas, pero la temperatura en Septiembre es perfecta, y la playa es pequeña e ideal para los niños.

Bahía de Konnos, enfrente del hotel :).
Básicamente todos los días teníamos sesión de 9 a 11.30, con break para el coffee de media hora y otra sesión de hora y media para ir al lunch y luego a la playa :). Las pláticas resumían a las 4.30, para interrumpir a las 5.30 para otro coffee y finalmente regresar 1 hora para terminar a las 7. Desayuno y Cena estaban incluidos y pude probar una variedad inmensa de comida local: tzatziki, tahini, dolmades, queso halloumi, kioftedes, tavvas, kleftiko, kioftedes....etc....
Dado a que estábamos un poco alejados del pueblo, mis exploraciones se limitaron a los alrededores de Cabo Greco. La zona es ideal para aquéllos que gustan de caminatas y escaladas, con varias cuevas en los alrededores y caminitos entre las olivas. Entre otros datos culturales, aprendí que todas las cuevas que dan al mar, son cuevas del Cíclope, jejeje. Resulta que había un letrero que leía, Cyclops Cave 1.5 km, y me pasé cerca de hora y media buscando la mentada cueva, para toparme al final con una mini cueva, que era una de tantas "cuevas de Cíclope".
El Miércoles tuvimos la tarde libre, y Marina, una de las organizadoras, nos llevó a un grupo de amigos y a miguelita, a Protaras, que está a unos 15 min de Cabo Greco y que cuenta con unas playas líndisimas. El agua estaba calientita y nos la pasamos cerca de dos horas chapoteando y quesque jugando volley playero. Luego nos fuimos a Cabo Greco a observar la puesta del sol, y en medio de rocas, la vista era realmente fantástica.
En la noche, visitamos la iglesia de San Elías (Ayos Ilias), que se encuentra cerca de Protaras, y en la cima de un monte, de forma que la vista es fantástica. Como toda buena iglesia ortodoxa, es pequeña y en su interior se encuentra adornada con imágenes de santos. Por fuera, hay un par de árboles llenos de peticiones y las banderas griegas y chipriota se alzan ondeantes en el horizonte ;).


Ayos Ilias en Protaras
El Jueves fue el banquete del congreso y nos llevaron a una taberna local donde nos sirvieron una infinidad de delicias, que mi estómago termino por reventar ;). La taberna tenía músicos en vivo y bailarines, que nos dieron una muestra de las tradiciones chipriotas. Evidentemente mi griego es raquítico y por lo tanto no tengo ni idea de lo que estaban entonando, pero sonaba muy melódico. Los bailarines estaban ataviados con vestiduras tradicionales y hubo un baile en particular donde se ocupaba una especie de pandereta donde se pusieron dos vasos con café y el tío empezaba a bailar dándole vueltas a la pandereta con los vasos, de forma que dada la fuerza centrífuga, los vasos permanecieron estáticos. Bastante entretenido.
El congreso terminó el Viernes, y para cerrar con broche de oro me invitaron a dar un seminario en Queen Mary College, de la Universidad de Londres. La noche estuvo tranquila y en su mayor parte me la pasé platicando con compañeros en el lobby principal del hotel. El Sábado, mi vuelo partía a medio día y tuve tiempo para aventarme una última nadadita en la playa. El regreso estuvo algo accidentado, dado a que para variar mi tarugo vuelo salió demorado y fui llegando a Heathrow por ahí de las 9 de la noche. Por suerte, Miguel, el otro estudiante de mi supervisor, venía conmigo y dado a que su novia lo iba a recoger en la estación de tren, cuando finalmente llegamos a Cam a las 12 de la noche, fueron súper amables de darme aventón a mi casita. No se pueden imaginar lo cansada que llegue, pero realmente esta semana me sirvió mucho para romper la rutina de escritura y llenadera de aplicaciones (aunque estas actividades siguieron en Chipre, pero con menor intensidad) y para escaparme de Cam, después de 3 meses de permanencia voluntaria.
Y ya me alargué, así que me despido.
xxx
Linda







tssss envidia envidia!!! se ve que está muy bonito chipre, quiero ir!!!
qué buena suerte tienes, saludines
Ahh yo quiero que me manden a lugares así de conferencia!! :P.