Vuelta por Bellas Artes en un sólo pie

Hola!

Algunos de ustedes ya han de saber que el Jueves pasado, en una mala caída, me torcí el tobillo y se me hinchó al triple de su tamaño, limitando mi movilidad y dejándome con un espantoso dolor. Pero aquéllos que me conocen bien, saben que me es imposible estar en una sóla posición todo el tiempo y sin importarme más me fui a pasar el fin de semana con mi hermana en la gigantesca Ciudad de México.


Linda va a la Cd. de México en un sólo pié

Aprovechando el viaje, el viernes comí con Ana Laura (alias analines) y Manolo (alias piroclasto) en el departamento de Ana en el sur de la Ciudad y aproveché para degustar una de sus creaciones culinarias de las cuales me tiene siempre babeando cada vez que leo su blog. Más tarde, mi cuñado pasó por mí y nos lanzamos a casa de mi hermana y debido a mis condiciones, les amolé el resto de la tarde, porque simplemente no podía caminar. Tanto Fred como Mel se pusieron en calidad de enfermeros y me obligaron a sentarme con una toalla caliente alrededor de mi tobillo por eso de la inflamación. Pero lleguemos al punto central de esta narración. Verán, son contadas las veces que he ido al centro histórico de la Cd. de México. Posiblemente unas 10, pero no más de 20 y pues después de un lento arrancar de Sábado, nos lanzamos a dar la vuelta.

Nos estacionamos cerca del fantástico Palacio de Bellas Artes, en un estacionamiento que tenía un lobby con unas fotos del centro en la época del Porfiriato, muy chidas y estuvimos caminando alrededor de la alameda (bueno, yo andaba en típico paso de Dr. House, sin el bastón). Para aquéllos de ustedes que nunca han estado en México, el Palacio de Bellas Artes es el teatro/casa de ópera más importante del país, y el edificio es reconocido por su recargado exterior neoclásico estílo beaux arts (como el Palacio Garnier / Opéra de París), terminado en mármol blanco. Su interior tiene murales de Diego Rivera, Tamayo, Siqueiros y Orozco, incluyendo ESE mural de Rivera que le comisionó Rockefeller.




Palacio de Bellas Artes, Cd. de México

Como empezó a llover y ya era la hora de comer, caminamos hacia la Casa de los Azulejos, alias el Sanborns del centro (Sanborns es una cadena de restaurantes de cómida rápida mexicana e internacional). Esta hermosa casa colonial con su fachada que data de principios del siglo XX, es un punto turístico importante y por ende la cola al restaurante estaba gigantesca. Esperamos 1/2 hora y de churro, por ser pocos, nos dieron una mesa rinconcera desde dónde se podía apreciar todo el patio central donde se ubican la mayor parte de las mesas. Evidentemente me ordené unas enchiladas Suizas, que podría decirse son el plato representativo del Sanborns (o al menos de de los Azulejos). Las últimas dos veces que había ordenado dicho platillo, como que no le habían puesto suficiente queso y salsa, pero esta vez estuvieron bastante buenas. Mel y Fred se ordenaron sendos caldos y tacos dorados de pollo. Después de la comida, seguimos caminando un par de cuadras y después de andar jugando con la cámara un rato, nos metimos a una exposicion de Arte y Diseño muy interesante, donde vendían cantidad de cosas de todo tipo: cuadernos, edredones, playeras, joyería, bolsas, etc., todos diseñados y hechos en México. Mel salió con un edredón naranja muy chido y yo con una diadema con flor morada.




Jugando con la cámara en los callejones del Centro

En eso Fred se dió cuenta que le faltaba la bolsa de la cámara con uno de los lentes y entramos en pánico porque aquí en México si dejas algo descuidado, desaparece. Regresamos en friega a la calle dónde habíamos estado jugando con la cámara. Cuando yo llegué al lugar, Mel y Fred ya habían hablado con una señora que estaba pidiendo limosna y quien les dijo que había visto la bolsa y que se la había entregado al guardia del Museo Militar de enfrente. Acto seguido, Fred le dió un baro y Mel habló con el guardia del museo, que pronto les devolvió la bolsa con todo y lente. Yo sólo me quedé sentada con la boca abierta porque no podía creer que hubiéramos podido recuperar la bolsa y la lente.


Tomando el té en la terraza del Sears, en frente del Palacio de Bellas Artes

Cómo ya mi tobillo se estaba quejando amargamente, nos subimos al Coffee Factory que está en el piso 8 del Sears en frente de Bellas Artes. La lluvia había desaparecido y en la calle había mucha gente con motivos alusivos a Michael Jackson, puesto que en ese momento se estaba dando lugar el baile masivo de Thriller en el Monumento a la Revolución. De buena suerte conseguimos una de las mesas junto al balcón y pasamos a golosearnos un cheesecake de Fresa y un pastelito de Chocolate con té (muy a la inglesa). El resto de la tarde nos la pasamos cotorreando y jugando con la cámara, porque una de las lentes era nueva y Mel quería experimentar. Yo me la pasé muy agradable sin tener que apoyar el pié y pues de tanta conversación nos dieron las 8 de la noche y emprendimos la marcha.


Entre foto y cotorreo, descansando el pié.

Qué decir que estaba agotada y que cuando llegamos a casa, mi tobillo izquierdo doblaba en tamaño al derecho, pero como quien dice, lo bailado nadie te lo quita.

Tengan bonito domingo

xx

Linda.

* Disclaimer: No me gusta agenciarme las fotos de otros, así que para su información las fotos 1 y 9 fueron tomadas por Mel. Fotos 4, 6,7 fueron tomadas por Fred. El resto yo las tomé.

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2 Response to "Vuelta por Bellas Artes en un sólo pie"

  • the lines on my face Says:

    pues a pesar de la patita mala te la pasaste re bien ¿no?...
    ojalá hayas disfrutado la comidita ;) abrazos


  • Juan Says:

    Lástima lo de tu pié, pero se ve que de todos modos te lo pasaste genial! Unas ganas que me dieron de ir a México :P, y las fotos increíbles!