ABT en Londres: Le Corsaire
Hey!
El Jueves aprovechando que me aventé un viaje mágico y misterioso a Gatwick para dejar a mi mamá, fui a ver a American Ballet Theatre en el London Coliseum, quienes como parte de su gira de primavera, trajeron su puesta de Le Corsaire, uno de los ballets clásicos que está basado en un poema de Lord Byron. Las producciones modernas tienen su origen en la coreografía de Marius Petipa para el Ballet Imperial de St. Petersburgo (ahora el Kirov/Mariinsky) con música de Adolphe Adam.

Marcelo Gomes como el corsario Conrad
Para los que no conocen a American Ballet Theatre, es una de las compañías más reconocidas del mundo (que junto con New York City Ballet y San Francisco Ballet, definen lo que es el estilo americano del ballet clásico). La compañía se distingue por tener en su repertorio todos los grandes ballets clásicos y una galaxia de principales, que han sido reclutados de todas partes del mundo. Entre otros grandes bailarines del pasado que estuvieron en ABT, se pueden encontrara a Mikhail Baryshnikov, Julio Bocca, Alessandra Ferri y Natalia Makarova.
Para su gira en Londres, ABT trajo a todos sus bailarines actuales y se presentó con el Lago de los Cisnes y El Corsario. Siendo que me aventé el Lago al principio del año y a que lo he visto n veces, y a que mi limitado presupuesto me restringió a escoger sólo una producción opté por ir a ver El Corsario, que jamás he visto en vivo, y del que sólo conocía fragmentos cortesía de YouTube.

Gillian Murphy como Medora.
La historia del ballet es como sigue. Medora, una jovencita de Grecia, es vendida como esclava a Pasha. El pirata Conrad la ve y se enamora de ella, por lo que decide llevársela. Su mano derecha, estando celoso de Conrad, decide enviar a Medora de regreso con el traficante de esclavos, pero lo descubren y por tanto sentenciado a muerte. Mientras tanto, Medora quien corresponde a Conrad, planea junto con otra esclava, Gulnare, su escape. Para ello, Medora acepta casarse con Pasha, pero durante la ceremonia, Gulnare reemplaza a Medora y ella recibe el anillo de matrimonio. En la noche de bodas, Medora baila para Pasha y Conrad llega a llevarse a Medora. Desarmado, Pasha se niega a entregar a Medora diciendo que es su esposa, pero Gulnare produce el anillo que la declara como su esposa. Conrad y Medora entonces escapan en su barco, pero una tormenta los envuelve y se hunden. Sin embargo, ambos sobreviven dado a que son arrojados a una isla. Aquí termina el tercer acto. Como verán es bastante simple, pero el ballet incluye fragmentos que son tan famosos, que son bailados por sí mismos en galas alrededor del mundo (esto es, cada fragmento está dotado de pasos impresionantes, que se usan cuando un principal quiere lucirse ante una audiencia). Entre otras escenas sobresalientes se encuentran Le Petit Corsaire, donde Medora exclama que es tan fuerte como un Pirata, el pas de trois de las odaliscas, el jardín animado, el solo del esclavo Alí y el pas de deux del Corsario, entre Medora y Conrad.
Uno puede imaginarse que teniendo una historia tan simplona, con final que incluye naufragio, la única forma en que el ballet no acaba siendo una farsa es si el baile se realiza con toda elegancia y seriedad, haciendo uso de los suntuosos escenarios y vestuarios. Lo malo es que la producción que presentó ABT no fue de esta manera. ABT usa Le Corsaire como vehículo para que los principales se luzcan y bailen, como se dice, con bravura: Medora se avienta sus 32 piruetas con fouettes; Conrad se la pasa dando grand-jettes alrededor del escenario, más muchos giros múltiplos en el aire y su esclavo Alí no sólo da piruetas a la second como un trompo, sino también quiere robarle cámara a su jefe.
Los papeles principales en esta ocasión fueron interpretados por Gillian Murphy - Medora, Marcelo Gomes - Conrad, Hernan Cornejo - Lankedem (el vendedor de esclavos), Ángel Corella - Alí y Xiomara Reyes - Gulnare. En principio escogí esta función porque quería ver a Murphy y a Corella. Ángel Corella es un bailarín que se distingue por sus capacidades de salto y giro, y no decepcionó. Mostró sus proezas y hazañas atléticas, sus dotes de bravura y terminó con una gran ovación. He aquí la misma variación que presentó el Jueves
Gillian Murphy se ha distinguido por ser una bailarina poseedora de una gran técnica. Todas estas cualidades estuvieron presentes durante la función: giró como trompo (haciendo cuádruples en fouetté con facilidad), mostró sus hermosas extensiones (de las que no abusa como otras bailarinas) y fue graciosa en su papel. De hecho, sólo ella y a Hernán Cornejo tomaron más en serio el rol y la historia, en lugar de sólo preocuparse por estar enseñando lo que pueden hacer (léanse, n mil giros o saltar x metros). A Marcelo Gomes yo no lo conocía, y me agradó mucho por su porte clásico (en el estilo de Carlos Acosta y Thiago Soares del Royal Ballet) y su habilidad de "hacer pareja" con la bailarina (me imagino que debe ser muy bueno en el típico papel de príncipe). Su único punto malo fue que sentí en varias ocasiones que los otros principales le robaban presencia. Otra sorpresa fue Hernán Cornejo, quien es muy chaparrito y a quien me imagino ha de ser difícil que le den los roles más importantes, pero que compensa con la vivacidad y fraseo de su baile y Carlos Lopez, quien es un solista que apareció de mano derecha de Conrad, y quien bien me puedo imaginar bailando al estilo de Bournonville (la escuela danesa que se reconoce por su difícil trabajo de pies). La otra actuación sobresaliente para mí fue la de Veronika Part como una de las odaliscas, debido a que simplemente no podías mirar otra cosa mientras ella estaba en escena. Realmente si hubiera tenido un poco de baro, me hubiera comprado un boleto para ir a verla en el Lago de los Cisnes, porque estoy segura que debe de ser extraordinaria.
Pasemos a la cosa que menos me gustó. Los brazos!!. Ok. Me dirán que onda con eso de los brazos. Verán, si uno observa diferentes escuelas, la forma y movimiento de los brazos en el port-de-bras, varía. Todas las bailarinas en el escenario tenían una muy rara forma de abrir los brazos desde quinta, como que doblando las muñecas. Cuando salió Part, quien fue entrenada en el Mariinsky, ella era la única que no hacía eso, y hasta ese momento yo no podía detectar qué era lo que no me cuadraba de los movimientos en escena. Miren, para que me entiendan, ahí les va el pas de trois de las odaliscas, primero con el Mariinsky/Kirov:
y ahora con ABT (aquí Gillian Murphy aparece como una de las odaliscas)
Aquí se la pasan doblando las muñecas de forma que en lugar de tener brazos redondeados, parece que estuvieran aleteando...
La otra cosa que estuvo medio detestable fue el vestuario. En serio, nunca había visto tantos tutús feos (y miren que en la producción del Lago de los Cisnes del Royal Ballet, los de los cisnes no me hacen muy feliz) y como prueba nada más fíjense en los videos de arriba y me pueden decir cuáles son más bonitos. El primero que sacó Medora era una explosión rosa con amarillo espantosa
En conclusión, no voy a decir que es lo mejor que he visto y tampoco pienso descalificar a ABT por esta producción. Los bailarines que tienen son de primera talla y me quedó claro que el único propósito de traer Le Corsaire, fue para mostrarlos individualmente y no como miembros de un todo (curioso que la otra compañía de Nueva York, NYCB, tiene el enfoque opuesto). Gillian Murphy es realmente una bailarina dulce y muy diferente a la clásicas varitas delicadas que forman el estereotipo. Me vino a la mente que combina las cualidades que tienen Marianela Nuñez y Tamara Rojo del Royal Ballet, si es posible hacer un paralelo. Por otro lado me quedo con ganas de ver a Veronika Part como principal (con Marcelo Gomes por favor, creo que serían fantásticos). De los hombres, a pesar de que Corella es fantástico como solista, es el tipo de bailarín al que prefiero sólo y no acompañado, pero que uno no debe perderse porque es tremendo y cualquier cosa que hace parece fácil.
Y ya eché muchísimo choro, así que me retiró. Para el próximo post, les platicaré como estuvo la subida a Manchester que me aventé con mis jefes, con todo y paseo por el Peak District.
Ciauu
Linda



Great review! Finally I understood what Le C. is all about (I never really grasped all the comings and goings of the plot). The port de bras comparison is really interesting - ABT's looks like a hybrid between classical and Balanchine!!
I went to see Nunez and Acosta in Giselle yesterday - will probably write something next week once I have seen Rojo and Pennefather - I am betting that Rupes can easily outdo Acosta in the 2nd act solos - Acosta really did not seem at the top of his game (very unimpressive entrechats) and the fact that Marianela aced everything she did only exposed him more...
... and by the way I bought the programme and - oh joy - Alina is included amongst the dancer's biographies!!!!
See you soon!