Té Primaveral
Hola!
Entre otras cosas que hice con mi mamá en el tiempo que estuvo aquí, fue el ir al pueblo vecino de Grantchester a tomar té en The Orchard, un lugar con mucha historia y tradición y al que no había ido, porque Rafa y yo nos habíamos entercado con la idea de llegar en punt, con ambas ocasiones resultando en tremendos rotundos fracasos.
Mi mamá entrando a The Orchard
Ok, primero un poco de historia. The Orchard (La huerta) fue plantada en 1868 y se convirtió en jardín para el té porque en una primavera de 1897, un grupo de estudiantes de Cambridge le pidieron a la entonces dueña, la Sra. Stevenson, que les sirviera el té bajo los árboles. El chisme se corrió por los colegios y el jardín se convirtió en una parada obligada. Para mantener el sitio, los Stevenson comenzaron a rentar cuartos en la casa. Uno de sus ocupantes fue el graduado de King's College, Rupert Brooke, poeta inglés quien en el pabellón de la casa se reunía con un distinguido grupo de amigos que incluía a los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, los novelistas E.M. Forster y Virgina Woolf, el economista Maynard Keynes y al pintor Augustus John. Este grupo fue bautizado por Virginia Woolf como los Neo-Paganos. Otros famosos visitantes incluyeron a los poetas Ted Hughes y Sylvia Plath durante los 50's.
Mesas de Té en el Jardín de The Orchard
Durante los May Balls, es costumbre que los sobrevivientes (léase de aquéllos que aguantaron hasta el amanecer) tomen una punt y vayan a The Orchard por un desayuno que incluye fresas y champaña. Siendo que en un día cuaquiera nunca he podido llegar por punt, dudo mucho que una bola de estudiantes alcoholizados logren llegar tan lejos...pero nunca se sabe ;).
En los 80's, The Orchard fue cerrado debido a que el council había decidido usar las tierras para un nuevo desarrollo de casas. Sin embargo, dada su popularidad fue rescatado y el dueño actual ha decidido que un día va a venderlo en partes al público para que nunca se encuentre en peligro de nuevo. Muchos eventos ocurren a lo largo del año, con producciones teatrales, musicales, exposiciones y lecturas de poesía, siendo entre los más concurridos. En los veranos se presentan obras de Shakespeare en el jardín, paralelo a lo que ocurre cada año en los jardínes de los colegios de Cambridge y Oxford.
Mi mamá y yo decidimos ir a pié, cruzando los prados que separan Cambridge de Grantchester. Existe un camino público que va desde Newnham hasta Grantchester, siguiendo el Granta hasta el pueblo. Es una caminata de poco más de 2 kilómetros. El día estaba bonito y por lo mismo decidimos ir a tomar el té.
El río Granta y los prados de Grantchester
El camino estaba muy concurrido, con mucha gente haciendo ejercicio, andando en bicicleta o paseando al perro, y el sol se dignó a salir después de un par de días miserables. Éste llega directamente a la entrada al jardín de The Orchard, donde muchas sillas plegables y mesas estaban ya llenas de gente tomado el lunch. Los árboles de manzana están en flor en la primavera, lo que hace que el lugar parezca de ensueño.
Una foto de las flores que inundaban el jardín
En la servería, uno puede escoger de entre scones recién horneados, una variedad de pasteles y diferentes mermeladas, para acompañar el té. También se pueden ordenar comidas ligeras (sopas, sandwiches, etc.) que son preparados y llevados a la mesa. Nosotras optamos por un scone con mermelada de fresa y crema, y una tetera de Earl Grey para acompañar. Hay tres áreas para sentarse: el pabellón, la terraza y el jardín. Con el clima tan bonito, nos fuimos a un lugar entre los árboles y ahí pude entender qué fue lo que a Rupert Brooke le inspiraron las líneas
For England's the one land I know,
Where Men with Splendid Hearts may go,
And Cambridgeshire of all England,
the shire for Men who understand;
And of that district I prefer
The lovely hamlet of Grantchester....
There's peace and holy quiet there,
Great clouds along pacific skies...
Y si esto es muy fresa y demás, pero realmente hace de una tarde muy agradable, ideal para un domingo. Es muy fácil quedarse echado en las bancas gozando del clima y de una buena plática. Lo que comimos estaba delicioso, tanto que fuimos a la servería de retache por otros scones para llevar a casa.
Devorando un scone con mermelada y crema.
Y de ver la foto anterior me está dando mucho antojo, jejeje. Creo que iré a la cocina a ver si puedo hacerme algo parecido, el té de perdida, aunque los scones son bastante fáciles de hacer. El que me zampé tenía pasitas, pero también había plain (sin nada) y con cerezas. Como entran en el departamento de postre, aquí les incluyo el link a la receta porque neta son muy sencillos y se hacen en menos de 30 minutos.
Tengan bonito fin de semana
Linda


This place looks amazing! I will have to try it someday!! LNH
jajaja gracias por la receta, pronto pronto! muchos saludines