Balanchine, Brandstrup, Ashton.

Hola Hola!!

Pues les debía la reseña de mi última ida al ballet y he aquí me encuentro para contarles lo sucedido la noche del 23 de Abril, día de San Jorge (patrón de Inglaterra...Btw, Feliz Santo a mi Jefe y a mi queridísimo hermano).

Esta ocasión me tocó por primera vez un mixed bill, esto es, tres ballets de un acto. De entrada la clásica Serenade de Balanchine, seguida por el estreno de un ballet de Kim Brandstrup (un excelente coreógrafo danés) y culminando con Homage to the Queen, originalmente de Ashton. Dado a que éstos son ballets cortos, les puedo platicar un poco más del detrás de estas piezas. Así que aquí les van:

Tambores....

Ballet 1.
Serenade de George Balanchine.

Balanchine fue uno de los coreógrafos más importantes del siglo XX y uno de los fundadores del ballet norteamericano. Nacido en San Petersburgo en 1904, empezó su carrera como bailarín en la Escuela del Ballet Imperial, de donde se graduó en 1921, para después enrolarse en el conservatorio de Petrogrado, donde estudio música y composición, siguiendo su participación en el ballet, como parte del corps de ballet (los bailarines de fondo) de la Academia del Teatro y de la Ópera del Estado. Su primer trabajo como coreógrafo lo hizo en 1922 y al estar en tour en Londres, él junto con otros reconocidos personajes de la danza, decidieron pedir asilo y pasaron a formar parte de la compañía Ballets Russes, en donde pronto fue convertido en coreógrafo principal, y donde permaneció hasta 1933, cuando un empresario norteamericano lo convenció para irse a Nueva York a formar una compañía de ballet.

Al llegar a Estados Unidos, la primera petición de Balanchine fue el formar una escuela, de donde saldrían los futuros miembros de la compañía. En 1935, Balanchine fundó American Ballet, que tuvo una corta vida. Más tarde, Balanchine fundó Ballet Society, que hacia 1948 se convertiría en New York City Ballet, compañía para la que realizó la mayor parte de su trabajo.

Serenade fue un ballet creado para los estudiantes de la escuela. Balanchine tenía clases vespertinas de danza en escena y para mostrarle a sus alumnos la diferencia entre bailar en salón y en un escenario, les montó diferentes bailes, utilizando como música la Serenata de cuerdas de Tchaikovsky. Balanchine creó pasos para los estudiantes que se presentaran. Asi, durante la primera sesión se presentaron 17, luego 9 y luego 6. En otra ocasión, una de las chicas llegó tarde y otra se cayó. Balanchine incorporó ambos accidentes en el baile. Más tarde, jóvenes empezaron a ir a las clases y pas de deux, pudieron ser añadidos. Una vez que Balanchine decidió convertir el ejercicio en ballet, varias revisiones se siguieron enfatizándose las líneas y los movimientos.

Hoy en día, Serenade se baila con tres principales, aunque en general se vislumbra como una pieza de ensemble, con el corps de ballet en constante movimiento y con sólo algunas indicaciones de la historia. El concepto de ballets "sin historia" era bastante novedoso cuando se introdujo, y en varias ocasiones, Balanchine describió la historia de Serenade, como la historia de su música.


Ballet 2.
Rushes de Kim Brandstrup.

Brandstrup es descrito como uno de los coreógrafos narrativos más exitosos hoy en día. Su carrera comenzó en su natal Dinamarca, como estudiante de cine, cuando a los 19 decidió cambiarse a danza moderna, dada su fascinación con la danza como lengua de expresión dramática. Así fue como llegó a Londres y se enrroló en la London School of Contemporary Dance, donde durante sus primeros años basó su inspiración en la literatura clásica, línea que ha seguido en mayor o menor grado a lo largo de sus 23 años de carrera.

Rushes, fue creado por encargo del Royal Ballet y está construido sobre los fragmentos del score de Prokofiev para la película The Queen of Spaces, que nunca llego a filmarse (la música fue arreglada y elaborada por Michael Berkeley, quien tuvo a su cargo la tarea de generar 30 minutos de música a partir de fragmentos de máximo 2-3 min. de duración). Ligeramente basado en el Idiota de Dostoyevsky, el ballet describe fragmentos de una historia que involucra a un trío de personajes, un hombre y dos mujeres, inmersos en una cadena de amor no correspondido. El hombre se nos presenta obsesionado por una mujer, mientras que otra trata de consolar su alma atormentada. El set es en gris, referenciando a la Unión Soviética, con los bailarines moviéndose en diferentes planos separados por cortinas de cuentas.


Ballet 3.
Homage to the Queen. Original de Frederick Ashton, con coreografía adicional de David Bintley (Tierra), Michael Corder (Agua), Christopher Wheeldon (Fuego).

Ya les platiqué anteriormente un poco de Sir Frederick Ashton, uno de los coreógrafos con mayores contribuciones al Royal Ballet (vean mi post sobre Sylvia, aquí). Inicialmente bailarín, Ashton cosechó mayores triunfos como coreógrafo y director del Royal Ballet, creando ballets tan reconocidos como Cenicienta, Symphonic Variations, Sylvia, Ondine, Marguerite and Armand (quien hizo para Margot Fonteyn y Nureyev, de los mejores bailarines de toda la historia), Les Patineurs y Scenes de Ballet.

Homage to the Queen fue diseñado como un ballet de celebración, incorporando a todos los miembros de la compañía en diferentes bailes que giran alrededor de cuatro parejas principales. La producción original fue creada por Ashton para la coronación de la reina Isabel II y fue recreada para su aniversario 80 en 2006, con una nueva forma, dado a que secciones perdidas fueron reemplazadas con coreografía nueva, cortesía de tres reconocidos coreógrafos contemporáneos.

Originalmente Ashton consideró cuatro temas para cuatro mini ballets y finalmente se decidió por los cuatro elementos, con las bailarinas principales siendo reinas de la Tierra, Agua, Fuego y Aire, cada una con su corte de solistas y cuerpo de ballet. Al tratar de revivirse el ballet en el 2006, sólo se logró revivir la parte de Aire, la entrada y la apoteósis (el final) dado a que Aire había sido bailada como pas de deux en galas, a través del tiempo, y las otras partes lograron ser montadas a partir de recuerdos de bailarines que participaron en el corps de ballet y de fotografías del montaje original. Por ende, se invitó a tres coreógrafos, todos con lazos al Royal Ballet, para crear los tres movimientos faltantes. El resultado final es un showcase coreográfico, con raíces en la danza clásica, y solos para los mejores bailarines de la compañía.

El casting:

Después de esta larga introducción déjenme brevemente platicarles lo que fue para mí la experiencia de ver estos ballets. Para mi fortuna, al ser día de San Jorge, la Opera House no estaba llena y desde mi lugar en la tercera fila del Balcón, me pude cambiar a la primera, con lo que pude apreciar en todo su esplendor, el escenario y a los bailarines (lo que en piezas como Serenade, hace toda la diferencia, puesto que hay muchos bailarines al mismo tiempo).

Serenade es una joya, dado a que en todo momento hay movimiento y la música hace que uno se tranporte a un lugar etéreo. Las tres bailarinas principales estuvieron a cargo de la argentina, Marianela Nuñez, quien es siempre un placer de ver bailar y a quien declaro la mejor saltadora y giradora de las principales del Royal; Mara Galeazzi, quien no me acaba de gustar...para mí casi anónima en este rol, y la jovencita Lauren Cuthberson, quien fue toda una revelación dado a que varias veces mi atención se desviaba de las demás para seguirla.

Rushes tuvo un casting espectacular, con el cubano Carlos Acosta bailando con Laura Morera y mi favoritísima, Alina Cojocaru. Visualmente es bastante interesante, ya que pareciera una película en blanco y negro, con solo Morera en rojo vibrante (la chica mala), y los bailarines moviéndose en diferentes planos, como si el espectador penetrara en diferentes niveles de "realidad". Acosta está obsesionado con una mujer (Morera) quien lo rechaza, jugando con él y llegando a puntos casi violentos. Cojocaru es la heroína (la virgen en gris), quien lo observa a lo lejos y a quien al final, Acosta se entrega.

Homage to the Queen, es absolutamente barroco (demasiado!!), pero tomando cada mini tema por separado, es disfrutable. En esta ocasión las reinas fueron Leanne Benjamin (Tierra), Miyako Yoshida (Agua), Sarah Lamb (Fuego) y Alexandra Ansanelli (Aire). Leanne Benjamin estuvo exquisita con Federico Bonelli como su consorte. Desde que la vi en Mayerling, Leanne ha crecido en mi y ahora es una de mis bailarinas favoritas. Sarah Lamb también hizo un trabajo decente con su parte, pero para mi gusto faltó drama (digo, se supone es una diablilla no???). Yoshida y Ansanelli no estuvieron a la orden del día y no dieron la talla...las solistas que las acompañaban casi les robaron la cámara (entre ellas la revelación, Lauren Cuthberson). Lo que faltó fue Steven McRae como el espíritu de fuego...para que se den una idea, este solo es absolutamente espectacular. VEANLO AQUI!!

El final es absolutamente over the top. El símbolo de la reina Isabel II en el centro, con toda la compañía en saludo, mmm...., supongo comprensible dado el origen del ballet, pero como parte de este bill, algo fuera de lugar. Lo que si puedo decir, es que de las tres piezas, quizá fue la más floja, y la única donde sentí que falto algo...

Creo que ya estuvo bueno de rollo. Sólo queda un ballet para cerrar la temporada, The Dream, basado en Sueño de una noche de verano, de Shakespeare, para el que tengo boleto en Junio (con Alina Cojocaru y Johan Kobborg en los papeles principales :)).

Cuídense!
Linda

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2 Response to "Balanchine, Brandstrup, Ashton."

  • La Nouvelle Heloise Says:

    Hey Linda,

    We have quite similar tastes in ballet (as if we did not know that already!): Homage was too my least favorite thing of the evening.

    But I kept wondering if part of it was due to those 3 notorious absences? And why is Putrov not cast in Water, he would have been fab!

    Best, LNH


  • Linda Says:

    Mmm, maybe....but don't know. For Air I think you need an absolute prima ballerina to pull it off, and for water, I could think of Roberta Marquez with Putrov, or Lauren C. with Pennefather....and bring back McRae as the spirit of fire!!!!!

    Indeed, similar tastes ;)