Día Verde, Té Verde

Hey!

El Lunes fuimos a Hama-Rikyu Gardens, un hermoso parque que tiene jardínes típicos del periodo Edo y que contiene un lago con toma directa de la bahía. Este parque se encuentra muy cerca de Ginza, una región llena de tiendas de diseñador y edificios modernos y de hecho, antes de llegar al parque, debido a que era día feriado (se celebra el día verde, donde se supone se debe estar agradecido con la naturaleza por sus bendiciones), nos quedamos viendo un festival de grupos a capella cuya canción que estaban cantando me recordaba a cualquier rolita que ponen de fondo en una caricatura japonesa (tipo cuando el personaje principal está a punto de enfrentarse con su destino....aaaa). Estuvo muy chistoso. Bueno, el punto es que cuando llegamos al parque resulta que la entrada era libre por lo mismo y decidimos que era una señal más del porque teníamos que ir ese día.

Banda pop cantando a capella en un festival


Edificios gigantes cerca de Ginza

La historia del parque es como sigue. En 1654, el hermano menor de Ietsuna, el cuarto shogun Tokugawa secó parte de las regiones poco profundas del lago y construyó su residencia a la que llamó Kofu Hama-Yashiki (Kofu significa Pabellon de playa). Esta residencia con el tiempo pasó a ser propiedad de la familia Togukawa, y se renombró como Hama-Goden (Palacio de Playa). De ahí en adelante el jardín sufrió varios cambios hasta que fue terminado en tiempos del 11 shogun, Ienari, en la forma en la que se mantiene hasta el día de hoy. Depués de la restauración Meiji, el jardín se convirtió en una residencia secundaria de la familia real, mas con la segunda guerra mundial y con el gran terremoto Kanto, los edificios y árboles sufrieron daños en exceso, por lo que en 1945, la familia imperial cedió el jardín a la ciudad de Tokio, abriéndose como parque público en abril de 1946. el parque cuenta con dos sitios de caza de patos (Koshin-do Kamoba y Shinsen-za Kamoba y una hermosa casa de té (Nakajima-no-ochaya) en el entorno del lago.


Los jardines de Hama-Rikyu

El motivo original de la visita, aparte de que yo estoy por acá, fue que Susanne esperaba fotografiar ciertas flores (Chéquense todas sus fotos de plantas aquí, que son realmente fantásticas). El parque cuenta con un calendario de flores, por lo que en cada estación pueden apreciarse diferentes atracciones como el pino de 300 años y el campo de flores (con más de 60 tipos de peonias). La caminata alrededor de los jardines es muy agradable y tuvimos un clima envidiable (lo único fue que el ventilador estaba prendido, jejeje y en todas las fotos el pelo sale volando por todos lados). Lo único malo fue que las flores que Susanne buscaba habían floreado menos de dos semanas atrás y por ende, no alcanzó a fotografiarlas. De cualquier manera, el paseo no fue en vano, ya que tuvimos chance de tomar té a la japonesa en Nakajima-no-ochaya.

Vistas del jardín y del lago

La ceremonia del té tiene mucha tradición (estoy segura muchos habrán escuchado de ella o visto en alguna película o serie algo alusivo). Al entrar a la casa de té (donde como siempre tuvimos que dejar nuestros zapatos en unas especie de libreros), pagamos nuestra tarifa (600 Yen por servicio de té y pastel) y nos fuimos a sentar (o más bien a hincar, aunque mis habilidades al respecto son nulas y acabé desplomándome a un costado). Una de las señoritas nos trajó un número y nos dió una tarjeta con las instrucciones o mejor dicho, las costumbres acerca de cómo se debe tomar apropriadamente el té. Para que sepan, aquí se las describo.

Té tradicional japonés (matcha) con pastel de pasta de arroz

El té lo traen en un tazoncito redondo sin asa, y es de una variedad especial que le llaman matcha, que es basicamente un polvo de té verde que baten para que produzca espuma. El pastel viene a un costado y es realmente un dulce hecho de pasta de arroz relleno de de pasta de azuki. Los dos son servidos en una charola que colocan en frente, con la taza de té teniendo el adorno (cualquier garabato) hacia uno. En principio, el pastel debe comerse primero y lo que uno hace es colocarlo sobre la palma izquierda para cortarlo con la mano derecha con el palillo de madera que se proporciona. El pastel se corta en pedacitos y se come pedazo por pedazo usándose el palillo como tenedor.

Susanne mostrando como partir el pastel

Una vez que se ha comido el pastel, uno se prepara para tomar el té. Para esto, uno toma el tazón y se coloca en la palma izquierda sin alterar la orientación. Luego se usa la mano derecha para girar el tazón en el sentido de las manecillas del reloj, dos veces (en una sucesión de primero 90 grados y luego 180 grados). De esta forma el tazón termina con una orientación tal que el adorno está en el lado opuesto a uno y ahora se procede a beber el té. Usualmente se incluyen 3-4 sorbos de té en una taza y debe de evitarse el tomarse de corrido (porque entonces no podría disfrutarse el sabor). Yo encontré que el sabor amargo del té va bastante bien con lo dulce del pastel y la experiencia fue bastante agradable (y más con el hermoso escenario de esta casa de té en particular).


Susanne y yo posando para la cámara desde la terraza de Nakajima-no-ochaya.

Cuando terminamos nos lanzamos por el suijo bus, un barco que va desde el parque hasta Asakuza, que permite ver los 14 puentes que se extienden sobre el rio Sumidagawa, incluyendo el Rainbow Bridge, un puente muy nuevo que cruza desde Tokio hasta la isla de Odaiba. El paseo es muy lindo y en particular las explanadas alrededor de Asakusa son muy agradables para una caminata vespertina (durante la época de los cerezos, estas explanadas están cubiertas por techos rosados).

Uno de los 14 puentes que atraviesan el río Sumidagawa

Una construcción muy interesante es el edificio dorado que parece tarro de cerveza y que simplemente llama la atención cuando uno llega al destino final. Por lo que me dijo Domenico, el edificio es de oficinas pero pues a quién se le ocurre construir algo dorado? no se me ocurre.

El Asahi Beer Hall, alias el edificio dorado


Con Domenico, en frente del tarro de cerveza

En fin. Ya se alargó el post y ya tengo mucho sueño. Mañana tengo que regresar al trabajo así que ahí se ven.
xx

Linda.

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1 Response to "Día Verde, Té Verde"

  • the lines on my face Says:

    de verdad me gustó ese edificio, jajaja no sé, me imagino muchas caricaturas pasando alrededor de él, jajaja.
    Se ve bien rico el panecito ese, pero qué complejo la manera de comerlo!!!
    muchos saludines
    ;)