Linda's 1-day Kyoto

Hola!

Como saben, el viernes pasado tuve que dar un seminario en la universidad de Kyoto y aprovechando el viajecito decidí quedarme el fin de semana para explorar las capitales antiguas de Japón: Kyoto y Nara. Evidentemente dado el tiempo del que disponía, me puse a planear minuciosamente que templos visitaría, además de ubicar qué tipo de transporte me llevaría a cada lugar, y en qué orden para minimizar el tiempo de translado. Todo esto fue motivado además por el hecho de que el viernes que llegué me dí una perdida para ir desde mi hostal hasta la universidad, porque de por sí el sistema de camiones en Kyoto es bastante complicado (muchísimas líneas) y el hecho de que estaba lloviendo hizo que el tráfico estuviera imposible y por ende tuviera que estar improvisando para poder llegar a tiempo (lo que significó tomar una combinación de bus y taxi que al final salió cara, cara....y todo gracias también a que NADIE HABLA INGLÉS!!).

Llegué a Kyoto usando el Shinkansen Nozumi, que es el servicio express del tren bala, que viaja a 300 km/h. El boleto es caro si no tienes railpass, pero afortunadamente yo no tuve que pagarlo (13500 Yen por boleto sencillo con reservación, que quiere decir que te dan un número de asiento). El viaje dura poco más de dos horas y casi no se siente. Es una cosa impresionante pero tuve la mala suerte de que en la idea un tío tenía el asiento de la ventana y la cerró para dormirse. El tren llega a la estación de Kyoto que es un edificio impresionante, moderno y gigantesco y de ahí uno puede conectar a cualquier otro lado usando los trenes locales o los buses.

Fuera de contarles cómo estuvo el seminario y cómo tuve que ingeniármelas para llegar a la universidad, he decidido escribir el post en forma de guía, para que si alguna vez van a Kyoto, tengan una guía probada de cómo pasar un día sin perderse las atracciones principales, porque verán, Kyoto parece una ciudad completamente normal cuando uno llega y para descubrir el Japón romántico que vemos en las pelis, uno debe moverse e irse a los lugares adecuados.

El recorrido involucra las zonas de Higashiyama, el Noroeste de Kyoto y el Sureste de Kyoto. Me tardé algún tiempo en planearlo, pero creo que esta selección maximiza el número de sights dado el tiempo disponible. Muchos de los templos tienen costo, pero sólo conviene pagar los que les digo. Hay otros que tienen acceso parcial gratuito y se limitan a cobrar atracciones especiales. Unos valen la pena y otros no. Yo les pongo lo que pienso, pero pues si tienen baro extra, chido. Aquí tienen el link para la guía de buses, porque neta si no tienen este mapa se van a dar una perdida de aquéllas [link]

Si tienen otro día más, les pongo unas recomendaciones para el día siguiente hasta abajo (que lamentablemente tendrán que esperar hasta la próxima venida :().

Ryoan-Ji (Costo 500 Yen)

Empezar a las 8 de la mañana. A este templo se puede llegar usando el bus 59, en la parada de Ryoanji-mae, ó el 50, caminando unos 5 minutos desde la parada de Ritsumeikan Daigakumae.

Este es un templo Zen, perteneciente a la escuela Rinzai, fundado en 1450. La atracción principal de este templo es su jardín en el estilo kare-sansui (paisaje seco), donde 15 rocas estan colocadas en un mar de arena, circundado por una pared de roca (fundamentalmente Zen), hecho de arcilla con aceite. Midiendo tan solo 25 x 10 m, el diseñador (quien se cree fue Soami, un artista y pintor que murió en 1525) no proporcionó explicación alguna del por qué del arreglo, y cada visitante es libre de buscar el significado del jardín.

El templo en sí es bastante sencillo, aunque el cuarto de té tiene unas paredes pintadas con diseños alusivos a Genbu, el Dios guardián del norte.

Otras partes sobresalientes son los jardínes que rodean al templo, en particular el ojo de agua de Kyoyo-chi, que fue hecho durante el siglo 12 y que está rodeado por muchísimos maples, por lo que me imagino la vista de este jardín ha de ser espectacular en otoño.

Tomen el bus 59 en la parada Ryoanji-mae y bájense en Kinkakuji-michi


El Jardín Zen de Ryoan-Ji

Kinkaku-Ji (Costo 400 Yen)

El pabellón dorado, como se le conoce popularmente, es uno de los edificios pertenecientes al complejo del templo Rokuon-Ji. Fue originalmente concebido como una villa de descanso por Yoshimitsu, el tercer Shogun de Ashikaga, aunque fue después convertido en un templo Zen por su hijo.

El edificio despliega tres tipos diferentes de arquitectura: e primer piso es  Shinden-zukuri, que denomina el tipo palaciego y se le conoce como Ho-sui-in. El segundo piso es Buke-zukuri, que es el estílo de las casas samurai, y se le conoce como Cho-on-do (cómo me reí yo sola) y el tercer piso es estilo Karayo o templo Zen y se le conoce como Kukkyo-cho. El segundo y tercer piso estan cubiertos de hoja de oro con laca estilo japonés, que fue de hecho recientemente restaurada. El techo contiene un fénix chino y está cubierto con tablas doradas. 

A la vista del pabellón dorado

Los jardines que rodean al templo son muy bonitos y tienen una casa de té donde uno puede tener matcha más pastel por 500 Yen.

Súbanse ahora al bus 12 o al 59 en Kinkakuji-michi y båjense en la siguiente parada (Senbon Kitaoji). Luego tomen el bus 206 hasta Higashiyama Nijo (30 min, más o menos). Ahí caminen un poco y llegarán al Heian-Jingú, un templo Shinto con los jardínes más sobresalientes de Kyoto.

Heian-Jingú (Costo 600 Yen)

Este templo está consagrado a la dedidad original de la cultura japonesa y fue contruido en 1895 para conmemorar el 1100 anversario de la fundación de Kyoto. Los edificios principales fueron construidos para representar una reproducción a escala del primer palacio imperial construido en Heian-Kyo en 794, por lo que denota la elegancia del periodo Heiano (794-1185). 

Shin'en consiste de 4 jardínes alrededor de los edificios principales con un área total de alrededor de 33000 metros cuadrados. Los jardínes fueron diseñadors acorde al estílo nacional escénico representativo de los jardínes hechos durante el periodo Meiji (1868-1912). El Nishi Shin-en (jardín del oeste) contiene un ojo de agua (Byakko-ike) alrededor del cual se pueden encontrar muchísimos írises que florean en el verano. El Minami Shin'en (jardín del sur) es de estílo Heiano diseñado como una especie de jardín secreto para los aristócratas. En primavera los cerezos florean , seguidos por las azaleas en verano y los hagi en otoño, El Naka Shin'en (jardín medio) contiene otro ojo de agua (Soryu-ike) con un puente (Garyu-kyou). Finalmente el Highashi Shin-en (jardín del este) es el más reciente, habiendo sido terminado en 1910. Contiene un ojo de agua (Seiho-ike) donde se supone que los miembros de la corte se reunían. Aprovechando el fondo de las montañas, el paisaje incorpora dos edificios de estilo clásico.

Heian-Jingú

En el jardín del Oeste

Chion-in (Entrada Gratis. Jardín y otras atracciones tienen costo extra pero no conviene.)

Salgan por la entrada principal y caminen pasando por el torii gigantesco que se encuentra a 500 m en frente del templo. Sigan de frente sobre jingú-michi hasta que lleguen a Sanjo-dóri. Ahí, sigan de frente pero no se sorprendan porque la calle comience a hacerse más angosta y a subir. En esa calle hay varias construcciones que parecen templos y que se rentan para eventos privados (de hecho, ví que habían varias bodas). Al final van a toparse con el impresionante Chion-in, que es el templo principal de la escuela budista de Jodo, y que fue fundada por Honen, quien se supone que murió en ese lugar después de morir de hambre por estar en asueto. 

El templo te recibe con la puerta más grande de cualquier templo en Japón, San-món. El edificio principal contiene una imagen de Honen y la campana más grande de Japón, que date de 1633 y que pesa 74 toneladas. Otro dato interesante es que aquí se filmaron muchas de las escenas para la peli de Tom Cruise, el Último Samurai.

San-món, la entrada espectacular al complejo de templos de Chion-in

Maruyama Koen (Entrada Gratis)

A un costado de Chion-in, uno entra a Maruyama Koen, un parque muy lindo en el que se puede aprovechar para tomar un descanso. El parque está lleno de cerezos por lo que en primavera es muy popular. En particular, en el centro del parque se puede encontrar un masivo shidarezakura, un cerezo gigante alrededor del cual se centran las miradas de la gente. Yo aproveché y sentada junto al puente me tomé un helado de vainilla con té verde, muy ad hoc para el calorón que hacía. La estadía fue muy agradable y para mi suerte, me tocó ver a varias maiko/geishas, que descansaban en una especie de carruaje tirado por un tío que se veía cansadísimo.

Las geishas de Gion en Maruyama Koen

Yasaka-Jinja (Entrada Gratis)

Bajando por uno de los caminos del parque (el segundo hacia la derecha pasando el puente), uno llega por un costado a Yasaka-Jinja, otro templo shinto que popularmente se conoce como el templo guardian de Gion, la parte antigua de Kyoto. El templo es muy colorido y ocupa un lugar muy distinguido en los festivales de Kyoto y en particular el Gion Matsuri. Cuando pasé se estaban celebrando dos bodas y con las decoraciones, es un lugar bastante agradable que se puede apreciar en 15 min.

Kodai-Ji   (Costo de los Jardines: 600 Yen)

Salgan por la puerta principal de Yasaka-Jinja, y en la avenida principal váyanse por la izquierda hasta topar con pared. Ahí van a encontrarse con una callecita que sube a la izquierda casi puramente peatonal y con varios templos hacia el frente. Suban por esa calle. A unos metros se van a topar con la entrada a Kodai-Ji.

Este templo fue fundado en 1605 por Kita-no-Mandokoro en memoria de su esposo Toyotomi Hideyoshi y contiene varias casas de té en sus terrenos que fueron diseñados por el maestro de té Sen-no-Rikyu. Los jardines fueron diseñados por Kobori Enshu, un famoso arquitecto de paisaje. Personalmente, el templo no me pareció tan espectacular como otros (aunque la entrada en escalera es muy linda) pero el hecho de que está en alto permite una bonita vista y los edificios se ven muy lindos con el fondo de montaña. Recomiendo tomar el té aquí. Los jardines no los visité porque ya había visto los mejores en Kyoto y se supone que es mejor verlos más tarde en el verano/otoño, cuando son iluminados con luces multicolores. En ese caso, si convendría pagar los 600 Yen.

Ryozen Kannon (Costo 400 Yen)

Al lado del Kodai-Ji se encuentra el Ryozen Kannon, un templo budista dedicado a los soldados muertos en combate (de casa o extranjeros). Su atracción principal es la estatua de concreto de Ryozen Kannon que mide 24 m, y que fue esculpida por el artista Hirosuke Ishikawa, con la cara siendo encargada al choun Yamazaki. Fue erigida en 1955 y es un ejemplo del arte Showa. 



El templo en sí contiene una imagen de Juichimen Senju Kannon rodeada de pilares y adornos dorados, sentado alrededor de 28 discípulos. También hay imágenes de los dioses del trueno y del viento, más dos tabletas conmemorando a los millones de japoneses que murieron en la segunda guerra mundial. Ceremonias conmemorativas se celebran 4 veces al día y es muy interesante ver a los monjes budistas llevando a cabo los ritos. 

Con la entrada te dan un incienso para que lo prendas y hagas una petición. Vale la pena entrar si se ven a los monjes en pleno rito, lo cual es factible de ver porque se puede ver a través del edificio.

Ishibei-Kóji

Regresen hacia la callecita peatonal y váyanse en la dirección en la que vinieron. A unos metros van a ver un callejoncito a la derecha. Este callejoncito empedrado se llama Ishibei-Kóji y es una de las calles más bonitas de Kyoto porque contiene puros edificios tradicionales japoneses (seguro salió en Memorias de una Geisha). Exploren el callejón y regresen a la calle peatonal. 

Ninen-zaka y Sannen-zaka

Sigan de frente (con dirección hacia el sur) y van a llegar a la intersección de calles. Caminen un poquito a la izquierda y métanse a la derecha sobre Ninen-zaka (la calle que parece salida de película japonesa) que quiere decir literalmente "colina de dos años". La calle está rodeada de tiendas y restaurantes tradicionales, con casitas viejas de madera y demás. Aquí se pueden surtir de souvenires: dulces, cerámica, abanicos, yukatas, etc. La calle sube y baja y está llena de gente. Si tienen hambre aquí es muy probable que encuentren comida en todas sus formas. Al final de Ninen-zaka comienza Sannen-zaka ("colina de tres años"), otra calle llena de changarros japoneses. Recórranla y disfruten de la algarabía local. Neta me recordó caminar por los mercaditos típicos de México. Es una experiencia bastante similar. Otro tip, se vale regatear, aunque por supuesto tendrán que saber un poco de japonés, jejeje. 

Las calles de Gion (Sannen-zaka)

Kiyomizu-dera (Costo 300 Yen)

Al final de Sannen-zaka van a llegar a una intersección de calles pero es obvio cuál deben de tomar: la que sube al templo de Kiyomizu-dera, con su indistinguible pagoda alzándose a lo alto. Este fue uno de mis templos favoritos de Kyoto. Inicialmente construido en 798, los edificios actuales datan de las reconstrucciones de 1633. Es un templo afiliado a la escuela budista de Hosso, originada en Nara, y que ha logrado mantenerse ajeno a las intrigas de las escuelas locales. 

El templo de Kiyomizu-dera

El templo principal tiene una terraza soportada por chorrocientos mil pilares de madera y se asoma por lo alto, sobre los bosques de la montaña. La vista es espectacular: por un lado la montaña con los templos y por el otro, la ciudad extendiéndose infinita. Abajo se puede apreciar una pequeña cascada Otowa-no-taki, cuyas aguas se suponen tienen propiedades terapéuticas. En sus terrenos se pueden encontrar más edificios y templos, pero el highlight sigue siendo la terraza.

Sentada en frente de la pagoda de Kiyomizu-dera

Chawan-zaka 

A la salida de Kiyomisu-dera, sigan por la calle súper inclinada. Ésta es Chawan-zaka (callejón de la tetera) y aquí venden cerámica por excelencia, mucho más barato que en las otras zakas de arriba. Cuando salgan de la calle van a llegar a Gojo-zaka. Sigan caminando sobre la calle hasta que lleguen a una intersección con otras avenidas (Higashoji-dóri con Gojo-dóri), donde hay un puente. Crucen y síganse por Gójo-dóri. El paseo es bastante agradable pero aguas con el sol porque aquí no hay árboles que protejan. Entre otras curiosidades, hay varias galerías de arte y un par de tienditas donde pueden recargar pilas con una botanita. Eventualmente van a llegar a la entrada de la estación de Gójo, donde van a tomar el tren (línea Keihan) con dirección a Fushimi Inari (200 Yen si mi memoria no falla).


El tren toma no menos de 20 minutos y uno no tiene que cambiarse. Inari está en las afueras y nomás sale uno de la estación y las calles son bastante agradables, llenas de gente y puestos. Caminando sobre la misma calle que sale de la estación, uno llega directamente a la entrada lateral del templo.

Este templo shinto fue construido por la familia Hata en el siglo 8, y está dedicado a los dioses del arroz y del sake. Este santuario es el principal de entre los más de 30000 templos inari que se pueden encontrar a lo largo de Japón. El complejo se compone de cinco templos unidos por un camino de más de 4 km que sube por la montaña. El camino está alineado con millones de torii escarlata y estatuas de zorros de piedra, que son los mensajeros de los inari, los dioses de los cereales.

El recinto no tiene horario oficial de cierre (la mayoría de los templos cierran a las 4-5 de la tarde), por lo que es recomendable venir al final de día, cuando los demás templos ya cerraron. La otra es que para ese entonces el sol ya bajó y el calor no es demasiado fatigoso y más si desean aventarse los 4 km de caminada. Si siguen este recorrido como lo describí, es posible que cuando lleguen a Fushini Inari ya estén cansados y quizá no se avienten el recorrido completo, pero vale la pena al menos caminar un ratito por los túneles de torii (llenos de telarañas, jejeje).


Miles de Torii en Fushini Inari

De regreso, es conveniente ir a la estación JR Inari en lugar de la estación de la línea Keihan, y regresarse vía la estación de Kyoto. Para llegar, sólo salgan por la entrada principal al templo (no la lateral que es por donde llegaron) y caminen dos cuadras. 

Estación de Kyoto

La última parada del recorrido es la estación de Kyoto, que fue terminada de construir en 1997 y que se erige como monumento moderno a la industria del transporte. El atrio principal es impresionante, lleno de líneas y ángulos de concreto, acero y cristal. Bastante divertido es subir hasta la terraza del 15 piso, donde se puede apreciar una vista del sur de Kyoto. El edificio contiene varios centros comerciales donde venden todo tipo de souvenires para no andar cargando con ellos y dejarlos al final de la visita. Los servicios de locker son muy buenos (400 yen por un locker mediano) y recomendables son las tiendas que se encuentran cerca de la salida de los Shinkansen, que están menos atascadas que las de afuera de los trenes regionales.


La moderna estación de tren de Kyoto (de 11 pisos!)

El fin. Aquí vienen mis recomendaciones acerca de los otros templos que pueden visitar en Kyoto (y que hubiera visitado de haber tenido otro día).

  1. Ginkaku-Ji (El Templo del Pabellón de Plata). Estaba en remodelación, así que opté por saltármelo. Para la próxima.
  2. Ninna-Ji
  3. El Castillo Nijo
  4. To-Ji

Y bueno ahí termina la lista. El próximo post irá dedicado a Nara que es mucho más manejable que Kyoto pero que es también un lugar que vale la pena visitar.

ciauuu
Linda.

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1 Response to "Linda's 1-day Kyoto"

  • the lines on my face Says:

    wow, viajesote el que te echaste! en serio!
    están impresionantes todas las cosas que viste...
    muchos saludines y abrazos ;)