Primeras Impresiones

Hola!

Una semana en Japón. Mi seminario fue el Jueves pasado y ya me he acomodado a la rutina por acá. Estoy quedándome en un departamento muy cerca al Instituto, que de hecho es gigante para mí sola (dos recámaras y un cuarto tipo japonés, cocina, baño y sala), todo amueblado con aparatos que hasta me da miedo usar (una arrocera con más botones que un teléfono celular), pero que tiene el pequeño inconveniente de no tener internet :S. También me dieron un escritorio en el Instituto, con tarjeta de acceso al edificio y demás, y en general el ambiente en IPMU es bastante agradable. Por otro lado, mis amigos Susanne y Domenico, me han tratado de maravilla y se han preocupado porque no ande sacandome los ojos en Kashiwa (que realmente, el vivir en Kashiwa sería algo aburrido. Por algo ellos viven en Tokio). 

Kashiwa Campus, cede de IPMU

El poco tiempo que llevo aquí me ha enseñado varias cosas sobre el país y sobre su gente. Para empezar, uno ve muy pocos extranjeros aquí por lo que por default, uno se ve completamente fuera de lugar, pero los japoneses siguen la filosofía de no te molesto, no me molestes y todos viven muy felices.

La sociedad nipona es una sociedad de dinero en efectivo. Todo se paga en cash y es un problema encontrar cajeros que acepten tarjetas extranjeras (sólo el del aeropuerto aceptó mis tarjetas). Así que si vienen a Japón, asegúrense de traer efectivo o estarán en serios problemas.

El transporte público es excelente. El tren de Kashiwanoha Campus (donde esta el Instituto) a Tokio hace menos de 30 minutos y pasa cada 10-15 minutos, con dos servicios rápidos por hora y un costo de viaje sencillo de alrededor de 600 Yen. Lo más conveniente es usar una tarjeta prepagada, que funciona como la Oyster inglesa. Básicamente uno la carga en las taquillas automáticas y se swipean en las compuertas de entrada y salida a la estación. Lo chido es que estas tarjetas también se pueden usar en otros lugares para pagar. Por ejemplo, en la cafetería de la universidad, uno puede pagar con esta tarjeta sin mayor problema. Los buses también son fáciles de tomar y son bastante frecuentes.

Japón es un país súper seguro. La gente anda por la calle sin temor de que los asalten y en ningún lugar me he enterado que existan ladrones de carteras. Por otro lado, uno puede olvidar hasta computadoras en el tren, y créanme que la podran reclamar en el lost+found. Esto implica que la gente confía en que todos sean honestos y al parecer funciona. Otro ejemplo de esto, es que no existen las multas. Por ejemplo, si uno pierde su boleto de tren con el que se pasó la puerta, uno puede pagar al final, sin pagar extra.

Nipones en el tren.

Otra observación que me tiene perpleja es sobre los celulares. Verán, aquí todo mundo tiene celulares muy grandes, de los que se abren y tienen una pantalla grande. En el tren, los japoneses se la pasan viendo sus teléfonos. Al principio pensé que estaban texteando, pero realmente no hacen eso. Mi conjetura fue que debe haber programas para leer libros en el celular (algo así como la aplicación de Amazon para el iphone), pero Domenico me dijo que quizá estuvieran viendo videos o la tele. Lo otro es que no he visto ningún iphone en display, por lo que quizá estos teléfonos sean de siguiente generación. Los que no están viendo su celular, usualmente están leyendo algún libro y curiosamente siempre cubren el libro con algún papel de color, para que nadie sepa qué están leyendo.

Las modas son también algo que observarse. Los japoneses no le tienen miedo al color y se ponen todos los colores del arcoiris. Muchos se tiñen el pelo y por eso acaban con un color medio rojizo quemado bastante particular. Las mujeres ahora traen una tendencia bastante extraña que tiene que ver con medios calcetines. Verán, venden unas especies de medios calcetines que consisten en agarrar un calcetin y cortar alguna parte y eso ponérselo no importa que zapato se esté usando. Hoy por ejemplo ví a una chica usando básicamente un talón de calcetín con sandalias y otra usando calcetas sobre la rodilla que terminaban pasando el talón, dejando el resto del pie descubierto. 

Finalmente, la última cosa que tengo que mencionar es lo referente a la quitada y puesta de zapatos. Verán, cuando me enseñaron el departamento, lo primero que hicieron fue que me quitara los zapatos (a pesar de que hay piso normal). Lo mismo ha sucedido en cuanto lugar he ido y de hecho, hay personas de mi oficina en el Instituto que dejan los zapatos afuera. Susanne me dijo que en la antiguedad lo que pasaba es que los pisos estaban hechos de tejido, por lo que limpiarlos era un problema. Ahora, esto no es así pero al parecer los nipones siguen haciendo lo mismo...Cómo dije, son raros.

Linda dice Hola desde Japón :)

En fin. Esta semana es la Golden Week, que no celebra el oro sino que simplemente, es una media semana donde se acumulan un montón de días festivos, así que los japoneses se toman un mega puente de Viernes a Miércoles. El instituto está cerrado hasta el Jueves, por lo que he aprovechado para visitar dos que tres lugares. Les prometo que el próximo post será sobre eso, pero por ahora me despido porque como habrán notado últimamente, estos posts se vuelven kilométricos.

xx
Linda.

Facebook Digg del.icio.us Stumbleupon

0 Response to "Primeras Impresiones"